El mediador en la formación de lectores.
EL MEDIADOR EN LA FORMACIÓN DE LECTORES.
FLOR CHIRINOS SÁNCHEZ
PROFESORA
Leer es una acción completa, formativa y placentera a la que debemos dedicar tiempo. Sólo a través de la lectura ampliamos nuestros conocimientos, nos transportamos a otros mundos, conocemos a nuestros semejantes y a nosotros mismos; ella nos hace vivir aventuras indescriptibles y emocionantes, gracias a su enorme poder de fascinación. Es verdad que el aprendizaje de la lectura se lograr cuando el sujeto lector disfruta, pero no es ese el único objetivo, debemos ir más allá, debemos ir a la comprensión del significado de un texto escrito.
Ana María Machado (2005) en estrecha sintonía con los psicoanalistas, afirma que, "la lectura de un buen libro puede suponer una revelación sobre los acontecimientos, sobre la vida, sobre las pasiones del hombre y sobre su destino". Revelación que puede ayudarle a enfrentar el sufrimiento, pues leer no es una acción, es una actitud, una interacción, una manera de estar y de actuar en el mundo.
En esta interacción el lector, es el agente que da vida al proceso, es quien lee el lenguaje escrito, ejercita su capacidad para descubrir el mundo, y quien es un lector del mundo, es un maravilloso receptor de la palabra escrita; lector es quien lee de manera permanente, no quien toma un libro unos minutos al día o la semana.
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"La capacidad lectora consiste en la comprensión y la reflexión personal a partir de textos escritos, con el fin de alcanzar las metas propias, desarrollar el conocimiento y el potencial personal para participar en la sociedad". |
¡Qué reanimador! saber que la lectura nos ofrece el poder de transformar, sobre ello Paulo Freire nos dice: "que si somos capaces de convertirnos en verdaderos lectores podemos ir más allá de la lectura del mundo, es decir a "escribir" o "reescribirlo", es decir, transformarlo a través de nuestra práctica consciente". Ese poder de transformación es nuestra esperanza, justo en estos tiempos en que nuestro espacio está agotado por la violencia, la pobreza moral, la desesperación y agobiado, porque aún no descubrimos las verdaderas formas del amor.
Frente a todo ello la actitud de leer depende de nosotros mismos, si queremos crecer y enriquecer nuestro espíritu, el libro es nuestro valioso amigo, este amigo puede ser para el soñador un instrumento para soñar; para el librepensador el arma para llenarse de razones; para el labrador, semilla y fruto; para el que se siente seguro un baúl de afirmaciones.
Saber leer es relativamente fácil, pero tener la capacidad para desarrollar un constante proceso cognoscitivo requiere un esfuerzo mayor, es necesario aprender mecanismos que permitan realizar el acto de leer, pero se relaciona también con la manera como esa capacidad se aplica en la medida que promueve, o no, un proceso de búsqueda, creación y transmisión del conocimiento, de análisis crítico del entorno, de desarrollo de la capacidad para leer el contexto y modificarlo.
Por eso cuando se enseña a leer solamente para decodificar caracteres, repetir datos y no para producir sentidos, significados, estamos ejerciendo una ideología que no cree en la capacidad de la infancia para ejercer ciudadanía. Una ideología que sigue planteando que la niña, el niño, debe leer porque es el futuro del país. Los niños y las niñas no son el futuro, son el presente; mañana ya no serán niñas y niños. Hay que darles la oportunidad de construir pensamiento, de tomar decisiones, no podemos seguir considerándolos un tazón vacío, ellos por el contrario, son fuente de la que brota creatividad y sabiduría.
Pero quién guía, orienta, forma a estos lectores. El guía cobra vital importancia en la lectura, asume la función de mediador y su grado de preparación permitirá que sus pupilos adquieran el poder de transformación de la que nos habla Freire. En la dinámica de la lectura el papel del mediador es esencial, ya que de la actitud que asuma al tender el puente entre los libros y los lectores dependerá la respuesta de éstos y la manera en que adopten la lectura como un elemento indispensable en sus vidas. Los estudiantes requieren un intermediario, que facilite sus encuentros con los libros, que les ayude a descubrir el significado, la emoción y el gozo que encierran, que mantenga su interés en la lectura hasta que llegue a formar parte indispensable de su vida cotidiana. La afición a la lectura depende de la relación estrecha y significativa con personas que valoren y disfruten la lectura, que contagien con su entusiasmo al lector en ciernes. Sin adultos lectores en el entorno es difícil que los niños, los adolescentes y aun los universitarios lleguen a interesarse por leer.
En las instituciones educativas públicas y privadas los esfuerzos han variado en función del interés que cada una de ellas tiene en el tema. Las propuestas van desde el diseño de programas de lectura en los que las actividades de promoción se limitan a que los estudiantes lean los libros y escriban el reporte correspondiente, hasta proyectos ambiciosos que involucran la transformación de todo el entorno: escuela, familia y comunidad. Hemos apreciado a maestros realizar una serie de actividades en atención a la problemática que presentan los estudiantes en materia de lectura, pero tal vez falta determinar el aspecto importante de esta estrategia, puesto que el hecho no es leer las 12 obras que equivocadamente indica el Ministerio de Educación, sino generar las actividades de aprendizaje, para orientar la comprensión de los textos que se leen. Actividades en las cuales deben participar todos los integrantes de la institución. "Si ponemos el dedo en la llaga", la verdad es que no sólo es el alumno el que debe aprender a leer, somos nosotros también, los maestros, claro está, es hora de involucrar más a la familia, y a todos los que tenemos la gran responsabilidad de preparar a niños, adolescentes y jóvenes estudiantes.
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País |
LLECE-OREALC |
WEI-OCDE |
PISA 2000/ PISA+ OCDE |
TIMSS/ TIMSS-R |
IALS/ALL |
CIVIC EDUCATION Study/IEA |
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Argentina |
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Bolivia |
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Brasil |
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Cuba |
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Colombia |
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Chile |
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Ecuador |
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México |
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Paraguay |
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Perú |
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Uruguay |
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Venezuela |
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Costa rica |
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República dominicana |
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Honduras |
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Es verdad que contamos con diagnósticos, LLECE-OREALC, WEI-OCDE, PISA, IEA, entre otros marcos de referencia y documentos sobre la necesidad de formular e implementar políticas de lectura. Pero creo que estamos de acuerdo en que, a pesar de las declaraciones entusiastas y de los cuantiosos recursos invertidos en campañas, programas, congresos, estudios y publicaciones sobre el tema, todavía sigue habiendo un desfase entre este deber-ser y el desarrollo real de la lectura y la escritura en las escuelas de nuestra región. Es cierto, nuestros estudiantes han pasado por una continua evaluación a nivel internacional, tal vez eso ha hecho que hoy en día también el gobierno se preocupe por calificar y preparar al maestro, pero esperamos que sea dentro de un paradigma educativo definido que apunte a la "calidad".
Aquí sólo una muestra de cómo están los maestros en lectura. Una evaluación reciente nos hace ver la urgencia de implementar a los docentes en materia lectora. Voy a exponen los resultados de una investigación exploratoria, que se llevó a cabo en una institución educativa, ubicada en el departamento de Lambayeque. Los directivos interesados en motivar la lectura, decidieron implementar un proyecto integral de formación de lectores a partir de la evaluación previa. La investigación permitió identificar y constatar que tan coherente es el decir: "sí, leemos, comprendemos lo que leemos", y de ser así en qué nivel de comprensión estamos, tanto docentes como estudiantes. La aplicación del test para los respectivos niveles de Educación Primaria y Secundaria tuvo una duración de dos horas treinta minutos, participaron de la misma prueba 45 docentes y 220 estudiantes de ambos niveles, asunto ya bastante complejo para unos, los maestros, pero no para otros, los estudiante. Centramos la atención en esta oportunidad en los docentes.
La evaluación fue tomada de los estándares de PISA, evaluación en la cual participó el Perú, y permitió comprender la utilidad y el beneficio que tiene participar en un estudio comparativo internacional, que va más allá de cualquier currículo nacional, orientándose más bien a obtener información a cerca de las competencias transversales necesarias para que cualquier joven cercano a incorporarse a la vida adulta se desempeñe exitosamente de a cuerdo a las demandas de una sociedad global que le exige seguir aprendiendo.
De los cinco aspecto que propone PISA decidimos apuntar a tres: recuperación de información, reflexión e Interpretación. Justo estas tres habilidades configuran los tres niveles de comprensión: literal, inferencial y crítico, claro, hoy, se nos pide llegar al nivel metacognitivo.
Nuestros docentes en comprensión de lectura tienen un nivel general promedio del 61.3%, estos resultados están dentro de los parámetros aceptados como comprensión de lectura regular. Los niveles de comprensión que están por debajo del 50% de desempeño no son los ideales y representan una señal de alerta y preocupación. Si especificamos estos porcentajes notamos que, en la habilidad para recuperar información, que corresponde al nivel inferencial, el desempeño promedio de los docentes es de 77.9%. Este indicador nos revela que las actitudes mentales como la precisión, el rigor y la exactitud para buscar un dato en el texto leído es la habilidad que más ejercitan los docentes.
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El desempeño promedio de los docentes en comprensión de lectura es de 61.3% es decir un nivel regular, pero no el esperado |
Observemos que, la explicación corresponde al primer nivel de comprensión de lectura.
En cuanto al nivel de interpretación, que viene a ser la capacidad para extraer el significado y realizar inferencias a partir de la información escrita e intención del autor, el desempeño promedio de los docentes es de 57.9%. En esta habilidad se observa una señal de alerta que necesita ser atendida. En el tercer nivel que corresponde al de reflexión, es decir utilización del conocimiento exterior o capacidad para relacionar el contenido de un texto con el conocimiento y las experiencias previas, el desempeño promedio de los docentes es de 53.8%. Este indicador demuestra también una señal de alerta y preocupación que debe ser tomado en cuenta, puesto que estos dos últimos son los niveles deseados en comprensión de lectura.
Como se puede apreciar estamos en el nivel más bajo en comprensión. Debemos trabajar de manera especial estos dos últimos niveles: la reflexión y la interpretación. Debemos entender claramente que el acto de leer es una acción realizada con profundidad, que establece la relación entre aquello que es leído y la propia realidad de los que leen. Pierre Gamarra dice que esta forma de leer "es formadora, crítica, creadora. Leer profundamente es descifrar mensajes cada vez más complejos, y poder juzgar lo elemental, lo tendencioso y lo sustancial." Esta forma de lectura es la que permite develar la realidad, conocerla tal como es a través de una acción que deja ver, inclusive, más allá de lo que aparece escrito y permite leer entre líneas lo que no fue escrito. En este sentido se puede hablar de un diálogo entre las lectoras o los lectores y el texto, y en la medida en que este diálogo existe el acto de leer se transforma en parte importante del proceso de liberación.
Como podemos apreciar se requiere una política nacional de lectura, que logre trenzar el paradigma que asocie la lectura al conocimiento. Tal enlazamiento enriquecerá la noción de lectura, para que ésta sea medio y horizonte para la expresión de la subjetividad, para conocer los objetos del mundo objetivo y para entender/nos con otros hablantes, incluidos aquellos que no vemos ni oímos, y aquellos que no veremos ni oiremos.
Los buenos libros son siempre campos magnéticos
de cuya atracción no se puede huir



